Para quien gestiona una flota, los lubricantes pesan bastante en el presupuesto de mantenimiento. Pero recortar pasando a aceites de mala calidad casi siempre es un falso ahorro: más desgaste, cambios más frecuentes y reparaciones más caras anulan enseguida la ventaja. El camino es optimizar, no renunciar.
Cómo optimizar el gasto
1. Análisis periódicos del aceite: Analizar el aceite con regularidad permite alargar los intervalos de cambio un 20-50% con seguridad, reduciendo consumos y horas de trabajo. Una flota de 100 vehículos que pasa de 10.000 a 15.000 km ahorra alrededor de un tercio entre aceite y filtros.
2. Gama de productos reducida: Menos productos distintos significa almacén más simple, menores costes de almacenamiento y menos riesgo de usar el equivocado. Muchos aceites multiuso modernos cubren varias aplicaciones.
3. Paso al sintético: Un aceite sintético cuesta dos o tres veces más por litro, pero los intervalos más largos y los menores consumos suelen bajar el coste total. Una mejora del 1-2% en consumo, multiplicada por una flota, se convierte en una cifra enorme.
4. Compra a granel: Comprar en bidones de 200 litros o en contenedores de 1.000 litros en lugar de en latas pequeñas reduce el coste por litro un 20-40% y recorta los envases que hay que gestionar.
5. Formación: Asegurarse de que los técnicos usan el producto correcto, siguen los procedimientos y evitan contaminaciones previene errores caros y desperdicios inútiles.
6. Mantenimiento preventivo: El mantenimiento regular evita las averías graves, que cuestan mucho más que cualquier programa de lubricación.
i-GlooOil ofrece un servicio de asesoramiento para flotas, para construir un programa de lubricación a medida que contenga los costes garantizando la máxima protección de los vehículos y su disponibilidad.



